Sistema de Información Cultural de la Argentina
Ya se puede acceder al mayor compendio de información cultural en formato electrónico realizado por primera vez en el país: el Sistema de Información Cultural de la Argentina (SInCA), una nueva herramienta de gestión cultural electrónica, con la más completa información sobre la cultura de nuestro país, de acceso libre y en permanente actualización.
Acceda aquí al mapa cultural de la Argentina
Ver video presentación del SInCA
El SInCA tiene como objetivo principal revertir una carencia histórica: la falta de datos fidedignos sobre la cultura que permitan, entre otros fines, trazar políticas públicas que respondan a las necesidades de cada región, consultas abiertas de los ciudadanos y gestores culturales, proveer fuentes de información a investigadores y estudiantes, establecer relaciones entre la oferta cultural y variables sociodemográficas y promover el diálogo entre agencias estatales, organizaciones sociales, culturales, empresariales y políticas.
Como la búsqueda de datos a través del SInCA no está predeterminada, cada usuario puede armar su propio recorrido cruzando las variables que desee. Y también, a través de un formulario sencillo, quienes consulten el sitio podrán aportar datos, que serán incluidos luego de su validación.
Este exhaustivo panorama de la cultura argentina se compone de cuatro áreas:
El mapa cultural de la Argentina,
Las estadísticas culturales,
El área de gestión pública en cultura, y
El Centro de documentación.
El mapa cultural es una cartografía interactiva que permite seleccionar y comparar simultáneamente información cultural y sociodemográfica en un territorio determinado que incluye a las 23 provincias argentinas, la Ciudad de Buenos Aires, y también acercamientos al Gran Buenos Aires y a cada uno de los barrios de la Ciudad de Buenos Aires.
El área de estadísticas culturales expone información sobre las industrias culturales y su aporte a la economía, y la generación de empleo en el país. De esta manera, es posible visualizar cuadros y gráficos sobre cine, diarios, libros, música, publicidad, revistas, TV, video, comercio exterior cultural y empleo cultural.
La sección gestión pública cultural ofrece, por un lado, toda la legislación cultural vigente en los ámbitos provincial y nacional (con un buscador de leyes por tema, número, provincia o tipo de ley) y, por otro, información actualizada respecto de presupuesto e infraestructura de las áreas de cultura de las provincias y la Nación. Además de un buscador de programas culturales con casi 300 registros.
En el Centro de documentación se reúnen cerca 500 artículos periodísticos, reportajes y notas varias sobre economía cultural publicados en diarios y revistas nacionales y provinciales, más un compendio de documentos e investigaciones sobre política cultural e industrias culturales.
Noticias: 19 y 20 de julio de 2007. La información cultural en Argentina: Seminario con los máximos funcionarios de la cultura de todo el país.
Sistema de Información Cultural de la Argentina (SInCA)
Inicio > Áreas > Industrias Culturales > Sistema de Información Cultural
Av. Alvear 1690 [C1014 AAQ] Ciudad de Buenos Aires. Argentina.
[+54] +11 4129-2400 | info@cultura.gov.ar
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jueves, 29 de septiembre de 2011
Sistema de Información Cultural de la Argentina Ya se puede acceder al mayor compendio de información cultural en formato electrónico realizado por
viernes, 16 de septiembre de 2011
excepción cultural latinoamericana Frente al modelo europeo enfocado en el consumo y los recortes, el continente apuesta en plena crisis por el hecho
excepción cultural latinoamericana
Frente al modelo europeo enfocado en el consumo y los recortes, el continente apuesta en plena crisis por el hecho creativo como motor de cambio social
J. R. MARCOSENVIADO ESPECIAL - Mar del Plata - 16/09/2011
Vota Resultado 203 votos
También la geografía produce sus metáforas. El rechinar de dientes del otoño europeo tiene su contrapeso en la tímida primavera que llega a esos países que llaman emergentes. Y lo que vale para el clima vale para la cultura. Mientras la crisis del Viejo Continente obliga a los Gobiernos a mandar su cuota de prestigio al aparcamiento de los presupuestos, Latinoamérica quiere colocarla en la vía rápida de las autopistas. Incluidas las que le quedan por construir. Mientras en una punta del mundo la industria cultural y el consumo marcan la agenda, en la otra la cultura desborda unos límites que nunca alcanzó a hacer suyos.
Centrados en lo audiovisual
La noticia en otros webs
webs en español
en otros idiomas
El IV Congreso Iberoamericano se inauguró ayer en Mar del Plata
Guariglio: "La cultura no debe ser la guinda del desarrollo sino parte de él"
Más allá de la etimología, también la cultura es cultivo. Ese es el espíritu que anima el IV Congreso Iberoamericano de Cultura, que ayer se inauguró en la ciudad argentina de Mar del Plata para hablar de la cultura como forma de vida más allá de las bellas artes o el consumo de productos (culturales). Si en citas anteriores se debatió sobre el cine (México) o la música (Medellín), esta vez el tema escogido anuncia su transversalidad desde el principio: política y participación popular. Respecto a la primera, Mónica Guariglio, responsable del evento como directora nacional de política cultural argentina, es gráfica: "Hay que sacar la cultura de la agenda ornamental, ir más a allá de la lista de bienales y festivales de cine. No puede ser la guinda que acompañe al desarrollo, debe formar parte de él. Nadie duda cuando se dice que hace falta un plan industrial para 10 años, pero está pendiente pensar en la cultura de los próximos cinco". En su país, explica, las últimas grandes iniciativas "culturales" no han salido de la secretaría del ramo (equivalente al ministerio español). Y pone un ejemplo: la Ley de Matrimonio Igualitario. "Algunos dirán que es solo un asunto de derechos", explica, "pero es mucho más, es un cambio cultural muy profundo".
Un vistazo a los temas de debate en el presente congreso ilustra bien esa idea transversal. La violencia, la economía, la innovación tecnológica o la geopolítica en el ascenso del sur global ocuparán conversaciones habitualmente dedicadas al libro electrónico, los derechos de autor o la industria discográfica. "La cultura no es un compartimento estanco", sostiene el sociólogo chileno Patricio Rivas, "afecta a la seguridad de las sociedades, la salud, el medio ambiente y la educación. Cuando se implementa un programa cultural dirigido a jóvenes, no solo se promueve la creatividad, sino que, simultáneamente, se contribuye a mejorar el bienestar social, las relaciones personales, la formación y las oportunidades de participar en el mundo".
Un congreso como este tiene, por supuesto, su previsible cuota ministerial -"Tomamos ese epíteto [populista] como un elogio", dijo el cineasta Jorge Coscia, secretario de Cultura del Gobierno de Cristina Fernández-, pero también está lleno de grandes experiencias y pequeñas ideas. Entre esas experiencias están iniciativas que ya son clásicas por exitosas, como la formación musical para jóvenes en Venezuela o la construcción de bibliotecas y la implicación de los vecinos en barrios pobres de Medellín (Colombia), pero también un ejemplo como el que recuerda el antro-pólogo costarricense Mario Zúñiga, que analiza la vida de los pandilleros de El Salvador y destaca la integración de "jóvenes en riesgo de pertenecer a pandillas", a través de actividades artísticas como la pintura de murales en algunas iglesias. "Cuando se ha enfrentado el problema en coordinación con la política social y la cultural, la situación cambia", afirma Zúñiga.
Junto a transversalidad y política, la palabra más citada en la primera jornada de un congreso que el año que viene se desarrollará en España, fue participación, un término que en los últimos tiempos se ha convertido en el haz de una hoja cuyo envés es Internet. Pero la cuestión cobra todos sus matices al comprobar que en ese ente transoceánico llamado Iberoamérica la diversidad es vecina de la desigualdad. Así, con el 66% de usuarios de la Red que tiene Argentina respecto a su población -un índice de nivel europeo-, conviven el 10% de Bolivia o Nicaragua o el 30% de Costa Rica. "La brecha digital es un tema pendiente", reconoce Mónica Guariglio.
En medio de una crisis de la que América Latina parece estar a salvo, la constante invocación a la política parece también una forma de exorcizar el fantasma del control económico. La relación cultura-economía va más allá de la contribución de aquella al PIB de cada país. Como explica el politólogo brasileño Emir Sader, impulsor del Foro Social de Porto Alegre, "a mayor desarrollo económico, mayores condiciones de desarrollo en la producción cultural; sin embargo, esta última no se explica por el mayor o menor nivel de desarrollo económico". Y recurre al ejemplo de la literatura contemporánea: "Difícilmente podría decirse que la producción más significativa proviene de los países del centro del capitalismo". Y cuando lo hace, es de la mano de autores cuyas raíces se hunden en la periferia. Baste pensar en las antiguas colonias en el caso del inglés o en la literatura latinoamericana del siglo XX en el caso del español. No es, pues, extraño que las migraciones sean otro de los ejes de un congreso en el que todo, hasta la literatura, es cultura.
Centrados en lo audiovisual
- En directo. Otra de las palabras fetiche del congreso de Mar del Plata es "audiovisual". No en vano la Televisión Educativa y Cultural Iberoamericana (TEIb) lo retransmite en directo por Internet (www.nciwebtv.tv). Al mismo tiempo, la propia TEIb estrena aquí el documental de Gustavo Mota Fogwill. El último viaje, basado en la entrevista que el vitriólico escritor argentino concedió antes de su muerte hace poco más de un año.
- Música y política. La cumbre anual de la cultura iberoamericana se abrió con una actuación del quinteto de la Fundación Astor Piazzolla y se cerrará con las de Rubén Rada (Uruguay) y La Bomba de Tiempo (Argentina). En paralelo se celebra el tercer seminario de políticas de la música.
Frente al modelo europeo enfocado en el consumo y los recortes, el continente apuesta en plena crisis por el hecho creativo como motor de cambio social
J. R. MARCOSENVIADO ESPECIAL - Mar del Plata - 16/09/2011
Vota Resultado 203 votos
También la geografía produce sus metáforas. El rechinar de dientes del otoño europeo tiene su contrapeso en la tímida primavera que llega a esos países que llaman emergentes. Y lo que vale para el clima vale para la cultura. Mientras la crisis del Viejo Continente obliga a los Gobiernos a mandar su cuota de prestigio al aparcamiento de los presupuestos, Latinoamérica quiere colocarla en la vía rápida de las autopistas. Incluidas las que le quedan por construir. Mientras en una punta del mundo la industria cultural y el consumo marcan la agenda, en la otra la cultura desborda unos límites que nunca alcanzó a hacer suyos.
Centrados en lo audiovisual
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El IV Congreso Iberoamericano se inauguró ayer en Mar del Plata
Guariglio: "La cultura no debe ser la guinda del desarrollo sino parte de él"
Más allá de la etimología, también la cultura es cultivo. Ese es el espíritu que anima el IV Congreso Iberoamericano de Cultura, que ayer se inauguró en la ciudad argentina de Mar del Plata para hablar de la cultura como forma de vida más allá de las bellas artes o el consumo de productos (culturales). Si en citas anteriores se debatió sobre el cine (México) o la música (Medellín), esta vez el tema escogido anuncia su transversalidad desde el principio: política y participación popular. Respecto a la primera, Mónica Guariglio, responsable del evento como directora nacional de política cultural argentina, es gráfica: "Hay que sacar la cultura de la agenda ornamental, ir más a allá de la lista de bienales y festivales de cine. No puede ser la guinda que acompañe al desarrollo, debe formar parte de él. Nadie duda cuando se dice que hace falta un plan industrial para 10 años, pero está pendiente pensar en la cultura de los próximos cinco". En su país, explica, las últimas grandes iniciativas "culturales" no han salido de la secretaría del ramo (equivalente al ministerio español). Y pone un ejemplo: la Ley de Matrimonio Igualitario. "Algunos dirán que es solo un asunto de derechos", explica, "pero es mucho más, es un cambio cultural muy profundo".
Un vistazo a los temas de debate en el presente congreso ilustra bien esa idea transversal. La violencia, la economía, la innovación tecnológica o la geopolítica en el ascenso del sur global ocuparán conversaciones habitualmente dedicadas al libro electrónico, los derechos de autor o la industria discográfica. "La cultura no es un compartimento estanco", sostiene el sociólogo chileno Patricio Rivas, "afecta a la seguridad de las sociedades, la salud, el medio ambiente y la educación. Cuando se implementa un programa cultural dirigido a jóvenes, no solo se promueve la creatividad, sino que, simultáneamente, se contribuye a mejorar el bienestar social, las relaciones personales, la formación y las oportunidades de participar en el mundo".
Un congreso como este tiene, por supuesto, su previsible cuota ministerial -"Tomamos ese epíteto [populista] como un elogio", dijo el cineasta Jorge Coscia, secretario de Cultura del Gobierno de Cristina Fernández-, pero también está lleno de grandes experiencias y pequeñas ideas. Entre esas experiencias están iniciativas que ya son clásicas por exitosas, como la formación musical para jóvenes en Venezuela o la construcción de bibliotecas y la implicación de los vecinos en barrios pobres de Medellín (Colombia), pero también un ejemplo como el que recuerda el antro-pólogo costarricense Mario Zúñiga, que analiza la vida de los pandilleros de El Salvador y destaca la integración de "jóvenes en riesgo de pertenecer a pandillas", a través de actividades artísticas como la pintura de murales en algunas iglesias. "Cuando se ha enfrentado el problema en coordinación con la política social y la cultural, la situación cambia", afirma Zúñiga.
Junto a transversalidad y política, la palabra más citada en la primera jornada de un congreso que el año que viene se desarrollará en España, fue participación, un término que en los últimos tiempos se ha convertido en el haz de una hoja cuyo envés es Internet. Pero la cuestión cobra todos sus matices al comprobar que en ese ente transoceánico llamado Iberoamérica la diversidad es vecina de la desigualdad. Así, con el 66% de usuarios de la Red que tiene Argentina respecto a su población -un índice de nivel europeo-, conviven el 10% de Bolivia o Nicaragua o el 30% de Costa Rica. "La brecha digital es un tema pendiente", reconoce Mónica Guariglio.
En medio de una crisis de la que América Latina parece estar a salvo, la constante invocación a la política parece también una forma de exorcizar el fantasma del control económico. La relación cultura-economía va más allá de la contribución de aquella al PIB de cada país. Como explica el politólogo brasileño Emir Sader, impulsor del Foro Social de Porto Alegre, "a mayor desarrollo económico, mayores condiciones de desarrollo en la producción cultural; sin embargo, esta última no se explica por el mayor o menor nivel de desarrollo económico". Y recurre al ejemplo de la literatura contemporánea: "Difícilmente podría decirse que la producción más significativa proviene de los países del centro del capitalismo". Y cuando lo hace, es de la mano de autores cuyas raíces se hunden en la periferia. Baste pensar en las antiguas colonias en el caso del inglés o en la literatura latinoamericana del siglo XX en el caso del español. No es, pues, extraño que las migraciones sean otro de los ejes de un congreso en el que todo, hasta la literatura, es cultura.
Centrados en lo audiovisual
- En directo. Otra de las palabras fetiche del congreso de Mar del Plata es "audiovisual". No en vano la Televisión Educativa y Cultural Iberoamericana (TEIb) lo retransmite en directo por Internet (www.nciwebtv.tv). Al mismo tiempo, la propia TEIb estrena aquí el documental de Gustavo Mota Fogwill. El último viaje, basado en la entrevista que el vitriólico escritor argentino concedió antes de su muerte hace poco más de un año.
- Música y política. La cumbre anual de la cultura iberoamericana se abrió con una actuación del quinteto de la Fundación Astor Piazzolla y se cerrará con las de Rubén Rada (Uruguay) y La Bomba de Tiempo (Argentina). En paralelo se celebra el tercer seminario de políticas de la música.
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